Como cada 9 de febrero, el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha renovado el tradicional Voto de Gracias a la Patrona de la ciudad, la Virgen de África, en un acto cargado de devoción y recuerdo.
Durante su intervención, el presidente expresó su reconocimiento hacia la Virgen como “una madre que nunca defrauda, que siempre escucha y ampara, a la que acudimos buscando certidumbre en los momentos de duda, orientación en las encrucijadas de la vida, luz en la oscuridad, consuelo en la desgracia, compañía en la soledad y fuerza ante los retos”.
Asimismo, tuvo un recuerdo especial para el joven ceutí fallecido en el trágico accidente ferroviario de Adamuz, el capitán legionario Álvaro García, así como para los heridos y para los afectados por la cadena de temporales que en las últimas semanas ha golpeado especialmente el sur de España, incluyendo Ceuta.
El presidente pidió “el descanso eterno para quienes perdieron la vida, alivio para el dolor de sus familias y un pronto restablecimiento de los heridos, así como protección para quienes están sufriendo las graves consecuencias de los temporales”.
En sus palabras, subrayó la importancia de la unidad de los ceutíes y de los valores de concordia, convivencia y fraternidad que caracterizan a la ciudad: “Que esta, tu querida tierra, siga siendo un lugar de encuentro, de amor y de fraternidad, y que el grito de ‘¡Viva Ceuta!’ siga resonando en el alma de nuestro pueblo como eco de un ‘¡Viva España!’”.
El acto se enmarca en la tradición anual que reafirma la devoción de Ceuta hacia su Patrona, una tradición que se remonta a 1651. Fue entonces cuando el conde de Torres Vedrás lo hizo para agradecer que la epidemia de peste que asoló el occidente europeo no afectó a Ceuta. Desde aquel año, este acto “recuerda la protección que ha dispensado, dispensa y dispensará a Ceuta y a sus habitantes” Santa María de África, tal y como se recoge en la fórmula del Voto que Juan Vivas, en su condición de alcalde, pronunciará ante la Patrona.

