La Ciudad ha dado un paso decisivo para hacer realidad la construcción de la nueva capilla de la Virgen del Carmen, un proyecto emblemático para la ciudad y su tradición marinera. El vicepresidente primero, Alejandro Ramírez, ha destacado esta tarde durante la presentación del proyecto que la iniciativa representa “un objetivo prioritario e irrenunciable de este Gobierno” y acorde con la profunda devoción que los ceutíes sienten por la patrona de los marineros, en una ciudad rodeada de mar.
Ramírez subrayó que la capilla se ubicará en la Almadraba, un espacio frente al mar cargado de simbolismo, y que la actuación no solo tendrá un valor religioso, sino que contribuirá a la regeneración integral del entorno de la barriada de la Almadraba. El vicepresidente recordó que el proyecto responde al “anhelo de todo un pueblo” y es fruto del compromiso del presidente Juan Vivas de proporcionar a la Virgen un lugar de culto digno.
El proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre el Gobierno de la Ciudad, la Delegación del Gobierno, el área de Costas y la Administración del Estado. Desde 2023, se han superado importantes retos urbanísticos y medioambientales, incluyendo la adquisición de la única parcela viable junto a la costa, gestionada por el área de Patrimonio de la Ciudad y comprada al Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (INVIED).
Posteriormente, se tramitaron modificaciones excepcionales de la línea límite de edificabilidad ante la Subdirección General de Transportes y Movilidad Sostenible, un procedimiento complejo que solo se ha concedido en dos casos a nivel nacional. La aprobación definitiva se obtuvo en septiembre de 2025, lo que permitió avanzar en la actualización del proyecto de ejecución a cargo del arquitecto Juan Antón-Pacheco.
Ramírez ha expresado además su agradecimiento a todos los técnicos, arquitectos, administrativos y feligreses que han participado en el largo proceso, destacando la paciencia y el esfuerzo frente a los complejos trámites administrativos.
El proyecto contempla la regeneración paisajística y ambiental del entorno de la Playa de Miramar, integrando un nuevo espacio para el descanso y disfrute de los ceutíes, además de un lugar de culto adecuado para la Virgen del Carmen. Según Ramírez, “este momento es histórico y permitirá que todos los ceutíes puedan disfrutar de un entorno recuperado y rendir tributo a nuestra Virgen”.

