La consejera de Hacienda, Kissy Chandiramani, ha defendido en el Pleno el impacto del sector del juego online como motor de generación de empleo y crecimiento económico en Ceuta, destacando su contribución directa al PIB y a la recaudación pública.
Desde la aprobación en 2018 de la bonificación en la tasa del juego, más del 55% de las licencias que operan en España se han establecido en la ciudad, lo que ha permitido atraer actividad económica que anteriormente tributaba en otras jurisdicciones como Malta o Gibraltar. Este traslado de empresas ha tenido un efecto directo en el mercado laboral local.
En términos de empleo, las afiliaciones a la Seguridad Social en Ceuta han crecido un 58% entre 2001 y 2026, 17 puntos por encima de la media nacional (41%). Actualmente, el sector del juego online genera 1.228 empleos directos en la ciudad y, según los estudios presentados en el Congreso del sector, por cada puesto de trabajo directo se crea otro indirecto, lo que duplica su impacto en la economía local. Además, los salarios del sector se sitúan en la media nacional, reforzando la calidad del empleo generado.
El peso económico del sector es ya estructural: representa el 12% del PIB de Ceuta. Las diez principales empresas radicadas en la ciudad facturan 6.340 millones de euros y generan el 78% de los impuestos recaudados en Ceuta procedentes de compañías que antes tributaban fuera.
La evolución de la recaudación refleja este crecimiento exponencial. Antes de la bonificación fiscal, la tasa del juego aportaba 258.000 euros; en la actualidad alcanza los 20 millones de euros anuales, consolidándose como una de las principales fuentes de ingresos propios.
La consejera ha subrayado que estas cifras responden a un modelo que exige arraigo real en la ciudad, ya que para beneficiarse de las bonificaciones las empresas deben fijar su residencia fiscal en Ceuta y garantizar que al menos el 50% de su masa salarial trabaje desde la ciudad.
Chandiramani ha enmarcado estos resultados dentro de la estrategia de diversificación económica, asegurando que el sector está generando “resultados tangibles” en empleo, recaudación y aportación al PIB, consolidándose como uno de los pilares del nuevo modelo económico de Ceuta.

