El Pleno de la Asamblea ha dado luz verde este miércoles a dos reglamentos impulsados por la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, defendidos por la consejera Nabila Benzina, relativos a la regulación de los mercados y a las prestaciones económicas de los servicios sociales.
Por un lado, el Pleno ha aprobado inicialmente el nuevo Reglamento de Mercados, que sustituirá al vigente desde 1998 y que, según ha explicado la consejera, nace con el objetivo de adaptarse a los numerosos cambios normativos producidos en las últimas décadas, tanto en el ámbito administrativo como sanitario.
Benzina destacó que el texto ha sido elaborado con la participación de concesionarios y de equipos técnicos, jurídicos y sanitarios, y recordó que, tras esta aprobación inicial, el reglamento será sometido a exposición pública.
La consejera subrayó que la nueva normativa pretende “facilitar el acceso y la actividad de los concesionarios”, aunque advirtió de que “no se pueden permitir puestos cerrados”, al ser prioritario dinamizar la actividad comercial en los mercados de la ciudad.
Entre las principales novedades, el reglamento permitirá cambios de actividad siempre que se respete la normativa sanitaria vigente, así como la unión de hasta tres puestos para favorecer iniciativas empresariales de mayor dimensión.
Además, contempla una mayor flexibilidad horaria y la posibilidad de apertura en horario de tarde.
Nuevo Reglamento de Prestaciones Económicas
Asimismo, el Pleno ha dado luz verde de manera definitiva el Reglamento de Prestaciones Económicas de Servicios Sociales, un texto en el que el área ha trabajado durante el último año incorporando aportaciones y alegaciones presentadas por los grupos políticos.
Durante su intervención, Benzina subrayó que se han aceptado aquellas propuestas “pragmáticas” y viables jurídicamente, con el objetivo de configurar un reglamento “vivo”, capaz de adaptarse a las nuevas circunstancias y realidades sociales.
La consejera indicó que, para la elaboración definitiva del texto, se han tenido en cuenta múltiples casuísticas y se han realizado ejercicios prácticos con ejemplos reales de familias, “para que no se quede nadie atrás”.
Entre las mejoras introducidas, destacó que dejarán de computarse como ingresos los gastos derivados del alquiler o de la hipoteca, además del incremento del umbral del IPREM hasta 2,5 veces, ampliando así el acceso a estas ayudas sociales.

