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HOMENAJE AL POETA CEUTÍ
LUIS LÓPEZ ANGLADA

POESÍAS
| GEOGRAFÍA |
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PROYECTO DE HOMENAJE EN CEUTA AL
POETA MANUEL ALONSO ALCALDE |
Abriré las nevadas cordilleras
que componen, amor, tu geografía
y subirá un caballo de alegría
hasta el gozo floral de tus caderas.
Horizontales nardos y laderas
que la espuma del mar envidiaría
le pondrán a mis besos, como guía,
el distintivo de tus primaveras..
Apuraré los últimos pudores
que limitan el reino de las flores
allí donde la vida canta y cuenta.
Y quedaré junto a tus campos puros
como quedan los árboles maduros
después de haber vencido a la tormenta. |
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A ESTE extraño vecino de Castilla
que aquí plantó el pilar del mejor puente,
Ceuta le debe el sitio de una fuente
y el mar la ola más clara de la orilla.
Cristobalón de la mejor semilla,
se trajo el dios del verso transparente
para quedarse luego, humildemente,
sentado a ver el mar en la Puntilla.
A este Manuel, Manolo, Manolito
que tanto sabe dar y tanto ha escrito,
jornalero de versos y leyes,
debieran levantarle un monumento
la luz, el mar, los pájaros, el viento,
y el cielo de la plaza de los Reyes. |
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| AMANECER EN CEUTA |
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BEBIÓ EL POETA EN LA
MISMA COPA QUE SU AMADA |
| TANTO trino alborota las mañanas
cuando el cielo en la dársena alborea,
que no hay pájaro en ceuta que no sea
envidia de clarines y dianas.
Y tanto amor se asoma a las ventanas
y tanta luz el sol capitanea
que hasta el cielo parece que desea
subir a despertar a las campanas.
El lucero del alba, satisfecho,
se asoma hasta los bordes del Estrecho
a avizorar asomos de alegría.
Y está el mundo tan nuevo que parece
que lo alaba a Dios cuando amanece
se despierta con Ceuta cada día. |
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PARA poder saber lo que se oculta
en lo que tras los labios escondías,
poniendo el alma donde tú bebías,
hice a la misma copa mi consulta.
Tu secreto bebí; pero resulta
que lo que en dulce sorbo me decías,
como el que en vino el corazón sepulta
en un largo callar me lo envolvías.
Fracasé en mi proyecto de adivino
pero una y otra vez me invitó el vino
a indagar en la flor de tu pasado.
Y cuando, al fin, la copa se acababa
sentí que al corazón me lo llenaba
un dulcísimo olvido enamorado. |
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| LA BODEGA |
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CANCIÓN A CEUTA |
Bajé, contigo, amor, a la bodega
y me acerqué al tonel que allí dormía
por ver si era verdad que en él crecía
la flor del vino, diminuta y ciega..
Y para poder ver lo que trasiega
el vino al corazón, pensé que unía,
para jugar, tu boca con la mía,
porque el amor no sabe a lo que juega.
Uniendo así en tus labios vino y mieles
le dimos a la flor de los toneles
como vaso tu labio femenino.
Y todo fue tan dulce y abundante
que nunca la bodega vio otro amante
ebrio de tanto amor y tanto vino. |
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Si vas a Ceuta, amigo,
si vuelves a tocar en la bahía
de la pequeña y dulce ciudad mía,
lleva también mi corazón contigo.
A Ceuta, la que tiene
apenas el tamaño de un paseo,
la que en el mar sostiene
su blancura de ala
y en su espejo de espuma se acicala.
A Ceuta, la que cabe
en un puño de sal y de palmeras
y donde el viento sabe
a cante de alegrías marineras
Lleva mi corazón hasta la playa
donde, niño, medía
la espalda colosal de la muralla
con el sol vertical del mediodía.
A las doce el cañón sobrecogía
el sueño de los pajaros marinos
y Ceuta suspiraba
mirando el cielo azul de la almadraba
y el silencio del Hacho entre los pinos.
Clarines repentinos
afilaban el oro de su rayo
y poblaban de voces militares
desde las glerías del Serrallo
hasta la soledad de Punta Altares.
¡Oh Ceuta! ¡Cuánta España!
El campesino olor de los soldados
cubría en una tienda de campaña
los cuerpos fatigados
Se escuchaba a lo lejos el trueno de la guerra
y la luna dejaba en Castillejos
algo como una lágrima en la tierra.
Ceuta, ciudad del llanto,
dolorosa de sangre, restañaba
heridas y quebranto.
La plaza de los Reyes numeraba
heridas y ataúdes. Ceuta era
un silencioso entierro que llevaba
como única mortaja la bandera.
Si vas a Ceuta, amigo,
no veras nada de esto. La alegría
caminará contigo
multiplicada en gozo de bazares.
Te condecorará con sus cantares
y tendrás de recuerdo una caballa
mientras en los dos mares
los dos soles verás de su medalla,
Cuando anochezca, el faro
te colgará un relámpago del pecho
y se estará durmiendo San Amaro
mirando a Gibraltar tras del Estrecho.
Calles como verbenas
te ofrecerán su nueva maravilla
y se clausurarán todas tus penas
al pisar la Puntilla.
Pero otra vez te digo
por si lo has olvidado
que estás pisando a España y en sagrado.
Si vas a Ceuta, amigo,
lleva también mi corazón contigo. |
| COSAS DEL MAR |
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POEMILLA A LA BAILARINA CARMEN ROJAS |
EL mar de Ceuta y todos sus delfines
juegan a adivinar en la bahía
qué barcos van de Cádiz a Almería
y de que color son sus banderínes.
El mar se inventa toros y clarines
que dan de mar a mar su correría
y hay un constante encierro de agua fría
que al Estrecho le inventa sanfermines.
El mar de Ceuta a medias gaditano
y a medias alfaquí, cierra su mano
para abrocharle el cinturón de oro.
Y Ceuta, con mantilla y con chilaba,
muerta de gozo ve que, en la almadraba,
los atunes y el mar juegan al toro. |
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CARMEN Rojas, la Marina
de Ceuta te está cantando
y las barcas de la Almina
están con tus piés bailando.
En San Amaro los pinos
sueñan tu bata de cola,
y en el agua los marinos
con tu piel de caracola.
Los vientos de Andalucía
con la sal de los dos mares
han llevado tu alegría
desde el Hacho a Punta Altares.
Carmen Rojas, las murallas
le hablan de tí a las palmeras
y se mueren los caballas
por el son de tus pulseras. |
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| CUENTA CÓMO SUCEDIÓ LO DE ENAMORARSE |
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DESPERTAR |
Sucedió que aquel año se decía
que los tiempos cambiaban. Cierto era;
aquel año empezó la primavera
cuando apenas enero se moría.
Aquel año la tarde convertía
en campos de pasión la Tierra entera
que, por cazar, el alma fue campera
y la caza le hirió que perseguía.
Sucedió que era invierno, que el destino
preparaba un asombro campesino
de manos blancas y sandalia breve.
Y me encontré en Castilla deslumbrado
con todo el corazón enamorado
como una antorcha en medio de la nieve. |
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Mi niña, al despertar, desaliñada,
casi como las rosas, o más breve,
duda entre niña y pájaro, se atreve
a inaugurar la aurora de la almohada.
Mi niña de la nube o de la nada
debe venir cuando despierta. O debe
de los vientos venir, de los que bebe
mi vida a sus rosales limitada.
Beber vientos, atarse a una camisa
que duda entre las alas y la brisa,
diminuta extensión que el mar quisiera.
¿Qué rey me compra el despertar? ¿Quien sabe
porque es tan breve el mundo y por qué cabe
en una habitación, la primavera?
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| DOLORIDO SENTIR |
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YO FUI UN NIÑO |
Hay una tumba en Fontiveros, una
cuna de tierra destinada al sueño
de quien mi corazón tuvo por dueño
cuando el cielo envidiaba mi fortuna.
Ninguna sombra me advirtió, ninguna
voz me vino a avisar de lo pequeño
que era aquel territorio del ensueño
cuando no amenazaba nube alguna.
Ahora al amor le quedaba por medida
una breve extensión sin luz ni vida
de quien envidia fue de los luceros.
Y en tan mínimo espacio nadie sabe
cuánto recuerdo y cuánta vida cabe
en una tumba abierta en Fontiveros. |
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Yo fui un niño jugando por la playa
cuando apenas la ida era un naciente
viento de mar rompiendo transparente
la espuma en el cantil de la muralla
Luego fue un ancho campo de batalla
donde el amor saltaba de repente
como un golpe de mar que, duramente
contra la roca sin remedio estalla.
Pero ¿quién puede huir? ¿Quién no combate?.
el fiero amor es esto, un duro embate
que, como el mar, no cede en la partida.
Y el corazón infatigable roca
donde, continuamente, choca y choca,
el poderoso golpe de la vida. |
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| ESTAMOS EN INVIERNO, AMOR, Y LLUEVE |
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EL POETA CITA A SU AMADA, JUNTO AL MUSEO DEL PRADO |
Estamos en invierno, amor, y llueve,
y en el corazón entra tanto frío
como si lo invadiese un negro río
de soledad que hasta la sangre bebe.
En el espacio de tu sueño breve
¿entra la lluvia, amor? Negro y sombrío
tu corazón, acaso, como el mío
ni a despertar de su dormir se atreve.
Tengo, amor, mucho frío y en mis venas
se me han helado soledad y pena
y el tiempo del dolor se vuelve eterno.
Y tanto llueve, amor, y tanto duele
que tengo miedo de que se me hiele
hasta la misma pena en este invierno. |
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El Prado y yo, la tarde y el museo,
esperaremos con el alma en vilo
donde Velásquez sueña y, a su asilo,
los pájaros de otoño y mi deseo.
Contará el corazón cada gorjeo
y el agua que en las fuentes, hilo a hilo,
desmadeja un Neptuno en paz, tranquilo
tenedor de esperanza en el paseo.
Te esperaré cuando la tarde apoya
sus últimos desmayos sobre un goya
de piedra ya, pues no alcanzo a mirarte.
Y hasta que llegues tú, de trecho en trecho,
yo me pondré la mano sobre el pecho,
que estallará de amor por esperarte. |
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| A URGANDA LA DESCONOCIDA |
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ODA 1ª |
¿A quién, sino mis versos? ¿A qué manos
habitadoras del embrujo, fuera
tanto prófugo instante, tanta entera
magia de que vivimos los humanos?
A ti, sueño imposible, en los lejanos
predios de la locura y la quimera:
A ti, desconocida primavera
amiga de conjuros y de arcanos.
A ti, sombra inefable, hermoso invento
de un hombre que pasó tirando al viento
el tesoro mayor que poseía.
Incorrupto laurel, mágica fuente.
Para ti solamente y solamente
vuela, Urganda inmortal, mi poesía. |
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"Merced de la poesía
que es la fabricadora
de todo lo que es dulce a los oídos"
Píndaro
PUES somos compañeros
del tiempo en cuyos límites estamos,
cómplices viajeros
en el florido huerto que habitamos,
brindemos y bebamos,
amigos con el vino,
que si en el vaso cabe cristalino
más firme en la amistad se nos convierte
¡Ay!, que es largo el camino
que a un mismo tiempo nos juntó el destino
y todo nos advierte
yes la amistad más firme que la muerte. |
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| ODA 4ª |
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ODA 23 |
EN donde estéis, amigos, los que os fuísteis,
os gustará seguro,
vedme alzar esta copa en que bebísteis
vosotros y dijísteis
que la amistad es el amor más puro.
Por vosotros ahora
con este vino brindo alegremente.
Mi corazón no llora
por haberos perdido
sino que está contento eternamente,
amigos, por haberos conocido. |
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Al Poeta J.M.M.Q., camarada entre cantos y santos.
QUIERES, José María,
joven poeta y amigo,
que en esta sobremesa en que contigo
amablemente damos fin al día
en breve parlamento
lo que ha sido mi vida te refiera,
Y me preguntas que si estoy contento
con lo que ha sido y es mi vida entera,
¡Como si se pudiera
resumir una vida en un momento!
Porque, a Dios gracias, he llegado a viejo
y tengo tiempo para verlo todo
tranquilo y a mi modo,
a vosotros os dejo
la lucha por la vida. En el mullido
sillón de los recuerdos me acomodo
y pienso que he vivido
apasionadamente
todo lo que la vida me ha servido.
Nací gozosamente,
cuando una antigua guerra,
que ya nadie recuerda, puso el frente
de batalla en los bordes de mi tierra
natal, vi, en los albores |
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| SE HAN OLVIDADO YA LAS GLONDRINAS |
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OTRO SONETO A CEUTA |
Se han olvidado ya las golondrinas
y ya nadie se acuerda de los cisnes.
Lo que pasó, pasó.
Tus mismas manos
ayer avencindando suavidades
se han hecho firme apoyo de las mías
para seguir unidos en el sendero
que nos lleva a otras calles.
Repetimos el ¿te acuerdas?
Contamos a los hijos
el cuento de las viejas iniciales
mientras ellos eligen su camino
y nos quedamos solos, con las manos
unidas, como siempre. |
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Ceuta me está esperando, la bahía
quiere verme otra vez. En la almadraba
me espera el mismo mar que me esperaba
cuando era un niño que a jugar salía.
Volveré a la ciudad que todavía
sigue siendo la misma, donde estaba
el mar jugando con el sol y echaba
para mí borbotones de alegría.
Me volveré a encontrar la primavera
la playa, la muralla y la palmera
la luz de la Puntilla y sus cantares
Y aunque mi corazón este cansado
Ceuta me esperará como el amado
la novia espera en medio de los mares
Abril, 2006 |
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| MI PADRE EN EL CASINO |
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OTRA VEZ EL RELOJ |
Del tamaño de Dios era su pecho
y al nivel del más fuerte su figura.
¿Sabéis del roble?. Así su arboladura,
y un hombre nada más, hecho y derecho.
¡Qué perfecto era el mundo! ¡Qué alto el techo
de mi casa de Ceuta en su estaura!
¡Qué gozo de gaviotas en la altura
que él miraba, por hombre, del Estrecho!
Cuando llegaba a casa parecía
que el ruido de su llave nos abría
la puerta más segura del destino.
Y después, cuando el cielo se doraba
y en las manos de Dios Ceuta quedaba,
él iba a su tertulia del Casino. |
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De aqel que los minutos sucesivos
marca en el camposanto, doy por cierto
que no le mide el tiempo a ningún muerto;
es un reloj que acaba con los vivos.
Para nosotros son definitivos
los que clausuran este reloj y advierto
que nunca mide el porvenir incierto
sino nuestros presentes fugitivos.
Pensando en donde está y en el espanto
que nos produce ver el camposanto
que parece esperar nuestro relevo
este reloj debiera ser de arena
que, al agotarse, alguna mano buena,
diese la vuelta y a empezar de nuevo. |
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| ROMANCE DE LA ANTIGÜEDAD DE CEUTA |
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SONETO DE AMOR |
CEUTA, muchacha fenicia
baja a bañarse a la playa.
Los griegos vienen de Delfos
y el viento empuja a su espalda.
Ceuta tiene los pies blancos
y ellos traen vino en sus anforas.
A Argos se le van los ojos
y en la arena se desmaya.
Ceuta, doncella de Grecia
desnuda al viento sus gracias.
Calipso, junto a su lecho,
le está haciendo una guirnalda.
Ceuta, doncella de Grecia,
quiere ser novia romana
y Hércules, loco de amores,
parte el espinazo al agua
Ceuta, novia de romanos,
quiere casarse en España
y novios Abderramanes
se mueren por cautivarla.
Ceuta, florinda de espumas,
visigoda y gaditana,
se viste con siete velos
que todos quieren quitarla.
Ceuta se muere de risa,
Don Rodrigo de esperanza,
Muza y Tarik de impaciencia
y Gibraltar por mirarla.
"Y en Ceuta está Don Julián,
en Ceuta, la bien nombrada..." |
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Te sigo, amor; herido en tus colmenas
tengo mi corazón sin esperanza.
Sé que eres fuego y siento cómo avanza
tu posesión de llamas por mis venas.
Sé que eres hierro, amor, y me encadenas
sellando de agonías tu alianza.
Sé que eres sed y siento cómo avanza
mi corazón y de avidez lo llenas.
Herido estoy, amor; certeramente
sigo tu luz o sigo tu amargura
sin comprender mi corazón siquiera.
Sólo sé que te sigo ciegamente
y es posesión de cielos mi ventura
y claridad de gloria mi ceguera. |
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|
| SONETO A CEUTA |
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OTRAS POESÍAS |
Ceuta es pequeña y dulce; está acostada
en los brazos del mar, como si fuera
una niña dormida que tuviera
la espuma de las olas por almohada.
Ceuta canta latines, cristianada
con la sal del estrecho marinera,
y empina su blancura campanera,
al espejo del mar acicalada.
Ceuta es una andaluza niñería
que, si saltar pudiera, saltaría
la comba de agua y sal del océano.
Y allí está, entre la arena y la muralla
como una niña que bajó a la playa
y se fue a la madre de la mano. |
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III ( )
XXXI ( )
XXIV ( ) |
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